Son muchas las preguntas que fuera de la Consultoría de Francesc Robert Ribes me suelen hacer familiares, amigos y, algún que otro cliente fuera de horario. Para ellos he decidido hacer este post sobre una de las reglas que, infalible será en la medida que tú quieras que lo sea, pero que como primera aproximación a un crecimiento financiero doméstico, es muy útil.

Por supuesto, jamás me lanzaría en la Asesoría de Francesc Robert a dar un consejo tan básico (cada caso es personal y cada caso requiere sus propias medidas y cuentas), pero tal como se puede ver en otros blogs de finanzas, tiene su base y su eficacia. Con todos ustedes, la regla 50/20/30

 

Qué es la regla 50/20/30

 

Más que una fórmula de ahorro es una norma mediante la cual podemos sacar el máximo provecho a nuestros ahorros y conseguir el sano hábito de no gastar el excedente de nuestros gastos al 100%.

Así, el nombre de esta regla proviene de la recomendación de que el 50% de lo que percibamos cada mes, se destine a los gastos más básicos, el 20% se ahorre y el 30% se destine a gastos personales tales como ropa, electrodomésticos, gasolina, viajes, etc.

Esta es la división más equitativa y generosa con todas las necesidades de quien maneja las cuentas: cumplir con las obligaciones evitando deudas, ahorrar y permitirse ciertos lujos y necesidades menos básicas que no hagan cuesta arriba el manejo financiero.

 

La regla 50/20/30 para ajustar la economía doméstica

 

Pongamos de ejemplo que cobramos unos 1.500 euros al mes limpios, tal como entran en la cuenta. Según la fórmula, con 750 euros nos debe dar más que suficiente para cubrir gastos como la hipoteca, las facturas, comunidad, tasas, y alimentación (que obviamente entraría en necesidades básicas por mucho que nos dejemos llevar por algún capricho en la cesta de la compra).

En el caso de que necesitemos más de esos 750 euros significa que estamos excediendo los gastos naturales y nos arriesgamos a endeudarnos en cualquier momento. Esto se puede deber a que tenemos una cuota hipotecaria excesiva, compramos más en alimentación de los que debemos o gastamos más luz o agua de la cuenta.

Normalmente, en estos casos, el problema está en la hipoteca. Por lo que una recomendación paralela a esta regla del 50/20/30 es que, para que nos sea útil y para evitar endeudamiento en un futuro o una calidad de vida menos apacible, elijamos la hipoteca y las cuotas par aque correspondan a un 30 o como mucho, 35% de nuestro sueldo. Más no podemos o no debemos permitírnoslo.

 

El ahorro en la regla 50/20/30

 

Destinar un 20% al ahorro no debe ser la máxima mes tras mes, sino que nunca baje de ese 20%. Se ha elegido esa cantidad para la fórmula porque es la más accesible para todas las economías, pero debemos optar a que sea un 25 o 30% o incluso más.

Si un mes gastamos menos en alimentación o ahorramos en la factura, lo sobrante debería pasar al 20% del ahorro, y no al 30% de gastos personales. De igual forma, no tenemos que apurar cada mes para que un 30% se gaste en caprichos, sino que lo que nos sobre, a menos que tengamos un gasto de este tipo planteado en el futuro, como un viaje o un nuevo modelo de lavadora, también pase al porcentaje del ahorro.

 

Soy Francesc Robert Ribes: economista, entregado a seguir aprendiendo y enamorado de los pedales y las nuevas emociones. En este blog podrás conocerme y descubrir que hay vida más allá de los treinta. ¡Bienvenidos!
La regla del 50/20/30 para un ahorro eficaz
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